
Los que me conocéis sabéis de mi amor por los cuentos, por las historias mágicas, por aprender a dejarse llevar y disfrutar de los detalles y experiencias que te brinda la vida.
Creo que en algún momento nos damos cuenta de que vivimos en un cuento equivocado. Y mira que nos engañamos, yo la primera. Entonces mareada, confunsa, insegura... decides empezar un cuento con las hojas en blanco y esto da mucho miedo y vértigo, porque no sabes que va a ocurrir en la siguiente página, ni como va a acabar el capítulo.
La moraleja, mi moraleja: escribe tu propio cuento. Es cierto que seguir un cuento ya escrito, es cómodo hasta cierto punto, pero ¿te vas a perder la oportunidad de tener un cuento único? en el que tú decides si seguir por las baldosas amarillas o irte a las rosas que te gustan más, o pasar de baldosas que no veas como duelen los pies e ir por un camino asfaltado, que para eso pagamos impuestos ¡ya me salió la vena revolucionaria!.
El caso es que sigo teniendo miedo y vértigo, pero me arriesgo a vivir un cuento no escrito por otro, me arriesgo a escribir mi propio cuento.
Gracias Nunila y Myriam por parir esta maravillosa creación.


3. Empapa las tiras de papel de periódico con la mezcla cola-agua y ponlas sobre la superficie del globo como si lo vendaras. Aplica 3 o 4 capas de tiras, unas debajo de otra, de manera que obtengas un abrigo de papel sobre el globo. 


